Gracias por leer Acuariopolis, a continuación os explicaremos lo que debéis tener en cuenta a la hora de llevar a cabo un proyecto acuático.
Para todos aquellos que tengáis en mente tener un acuario lo primero que debéis hacer es informaros (a través de internet, libros, etc) de lo que vais a tener entre manos. Son muy importantes los foros de acuariofilia que existen en la red, ya que podemos exponer nuestras dudas, preguntas o problemas y los miembros nos las resolverán casi al instante.
Cuando no nos informamos nos llevamos decepciones importantes al ver que las plantas no crecen, que los peces se mueren o que el sustrato no es el adecuado. Hay un grave error, bastante generalizado en los acuariofilos inexpertos, que es la adquisición de peces espectaculares que no son adecuados para nuestro acuario.
Uno de los casos más habituales es el del carpín dorado (Carassius auratus), o conocido comúnmente como carpa naranja, que se mantienen en peceras sin filtro de 10 litros o menos, cuando es una especie propia de estanque o de acuarios de 400 litros o más.
Dos Carassius auratus (arriba) Imagen obtenida de http://blogs.elcorreo.com
Otro caso es el del tiburón bala, que muchas veces se mantienen en acuarios de menos de 100 litros cuando deberían instalarse en tanques de 300 a 400 litros.
Ambos casos son comparables a tener un león en una habitación de cuatro metros cuadrados. Si podemos evitar este tipo de situaciones nos haremos un favor a nosotros mismos y a estos preciosos animales.
Algo muy importante que siempre debemos tener es paciencia, ya que nunca podremos tener un gran acuario si no le dedicamos mucho tiempo y sacrificio. Debemos ser pacientes tanto a la hora de decidirnos por un acuario en concreto (los litros, el tipo de peces, plantas, etc) como en el momento de la incorporación de sus habitantes, ya que deberemos esperar un mínimo de tres semanas para alojarlos en su nuevo hogar.
Los acuarios más recomendables para empezar en este apasionante mundo son los de 90 o 100 litros, pero cuanto más grande sea más fácil nos resultará mantenerlo, por lo que si nuestro presupuesto lo permite podemos optar por uno de mayor capacidad.
Cuando nos movemos entre estos volúmenes lo más habitual es tener un acuario tropical, con peces de agua caliente, por lo que necesitaremos un calentador de agua y como en todo acuario será indispensable un filtro (ya sea de mochila, exterior o interior).
Cada calentador está recomendado para un volumen determinado de agua, por lo que al adquirirlo debemos fijarnos en no equivocarnos, pues podríamos matar a nuestros pobres inquilinos. Estos calentadores tienen un regulador, que ajustaremos para tener la temperatura ideal recomendada para el tipo de peces que tengamos. Debemos tener siempre un termómetro en el acuario, por si la temperatura varía o si el calentador deja de funcionar.
En esta presentación de Acuariopolis hemos querido hacer una pequeña introducción a la acuariofilia, pero esto es solo el principio, ya que en los artículos venideros os hablaremos de los tipos de filtros, peces, caracoles, plantas y demás asuntos que esperamos que os sirvan de utilidad para disfrutar de un acuario bonito, y para que vuestros inquilinos se sientan como en casa.
La filtración en nuestro pequeño ecosistema
La mayoría de nosotros, bien por ignorancia o bien por dejadez, hemos empezado con las típicas y famosas peceras redondas o con acuarios plásticos carentes de filtración. Y esta forma de mantener a nuestros peces es totalmente desaconsejable.
Algunos podréis opinar que vuestros peces sobrevivían perfectamente en estas condiciones (si es que lograban sobrevivir), pero no tenemos que tener en cuenta únicamente la supervivencia de nuestros inquilinos, sino también que se encuentren de la mejor manera posible. Este tipo de peceras requieren un cambio del agua casi diario, lo que por un lado ocasiona el estrés de nuestros peces y por otro cambia las condiciones del agua. Para poneros un ejemplo sencillo del cambio que sufren nuestros peces y del estrés al que los sometemos, el cambio diario de todo el agua de la pecera equivaldría a que a cualquiera de nosotros nos cambiasen de lugar día sí y día también (un día estar en Miami y dos segundos después aparecer en Islandia), lo que nos provocaría graves problemas de salud. Esto conlleva que la mayoría vivan un par de meses o incluso unos días.
Por otro lado, en el caso de las peceras redondas el espacio de contacto con el aire es tan escaso que no permite la correcta oxigenación del agua, por lo que existe una falta continua de oxígeno. El reducido espacio a su vez hace que los peces naden en círculos, lo que convierte a estos recipientes en auténticas cárceles para nuestros peces.
Imagen obtenida de http://black-fx.blogspot.com.es
La filtración elimina este cambio diario de agua (aunque haremos cambios parciales de la misma cada 2 o 3 semanas), ya que los restos de alimentos y demás residuos serán absorbidos por el filtro, lo que mantendrá el agua limpia durante mucho tiempo. A su vez, el filtro tiene una función biológica, gracias a las bacterias buenas (también llamadas nitrificantes) que pueblan sus materiales filtrantes ya que eliminan algunas sustancias disueltas que podrían ser nocivas.
Además el filtro desplaza las capas más altas de la superficie en todas las direcciones del acuario para que exista una buena oxigenación del mismo.
Por otro lado, en muchos de ellos se utiliza el llamado "carbón activado" que tiene un gran poder absorbente de ciertos componentes del agua, por lo que podríamos decir que el filtro tiene también una función química.
Imagen obtenida de http://mascotapetit.com/es/
Otra de las cosas esenciales en los filtros es el material filtrante que tienen incorporado, y que puede ser artificial o natural. La esponja, el perlón y la grava tienen un papel esencialmente mecánico en la filtración.
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| Perlón y esponja artificial |
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| Bolas de arcilla y tubos cerámicos |
Danio cebra
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| Imagen de http://foro.acuarios.es/ |
Familia: Ciprínidos
Tamaño: Entre 4 y 5 cm de longitud.
Dimorfismo sexual: Complicado diferenciar a ambos sexos, si bien las hembras suelen ser algo más redondeadas en el abdomen.
Espacio natural: Sudeste Asiático
Esperanza de vida: Sobre los 4 años. En mi caso han llegado a cumplir los 6 años, aunque comienzan a tener serios problemas físicos apreciables.
Alimentación: Cualquier tipo, desde alimento seco en escamas, hasta alimento vivo.
Acuario ideal: Gustan de acuarios alargados (aunque con uno de 30 cm será suficiente), ya que son peces muy activos que no se cansarán de recorrer el acuario de un lado a otro. Por ello tendremos una zona central libre, que les permita desplazarse, con una iluminación suficiente.
No son muy exigentes con los niveles de PH, pero para que las condiciones sean las más adecuadas lo tendremos entre un 6,5-7. La temperatura la mantendremos entre 19 a 26ºC.
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| Imagen de http://www.medciencia.com/ |
Región del acuario: Media-Superficie
Comportamiento: Viven en grupos numerosos, sobre 10 individuos ya que son muy sociables. Su carácter hiperactivo puede estresar a otros peces más tranquilos, pero no son agresivos, lo que los convierte en un animal con mucho éxito entre los principiantes.
Reproducción: Se logra en un acuario de 20 litros, en el que colocamos bolas de cristal sobre el fondo, para que los huevos se cuelen entre ellas y los adultos no se los puedan comer.
La temperatura será de unos 22ºC, y podríamos colocar plantas flotantes que les den seguridad. Pondremos el doble de machos que de hembras, hasta llegar a unos 10 o 15 ejemplares.
Tras cinco o seis días con el filtro a ritmo muy lento, podremos observar ya a los alevines minúsculos colocados verticalmente sobre las paredes del acuario. Los alimentaremos con artemia o infusorios en un principio, y posteriormente con comida para alevines.
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Imagen de http://seresmodelicos.csic.es/
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Betta splendens (Luchador de Siam)
| Betta Splendens macho en un 50 litros |
Introducción- Originario de Tailandia, se le suele encontrar en aguas poco profundas. Una de sus características más llamativas en cuanto a respiración se refiere radica en que posee un órgano llamado laberinto, que les permite tomar aire atmosférico en la superficie. No es su órgano de respiración principal, pero sí les ayuda en entornos acuáticos de baja oxigenación y además es indispensable para su correcto riego sanguíneo.
En el mercado podemos encontrarlo con una infinidad de colores diferente, así como la forma de las aletas.
Cuidados- En ocasiones se confunde la supervivencia con el bienestar, y estos peces en cuanto a mantenimiento se refiere, suelen ser bastante maltratados. Es un pez que puede sobrevivir en auténticos vasos de agua, pero si nos ponemos en su piel, no es una expectativa vital demasiado atrayente. Ya que esto equivaldría a pasarnos la vida encerrados en una habitación sin ventanas.
Hay que decir que estos peces son terriblemente curiosos, lo que acrecienta la necesidad de proporcionarles un acuario plantado, con ciertos escondites para que nuestro amigo pueda elegir sus espacios.
Por ello nuestro acuario a de ser al menos de 20 litros, pero si podemos ofrecerle algo mejor no rechistará. En el caso de tener únicamente hembras podremos disponer de varias sin demasiado problema, ya que entre ellas crearán una especie de jerarquía que no debería acarrear más que alguna persecución sin importancia.
Otra posibilidad es mantener un macho y tres hembras. Para ello deberíamos tener un acuario de al menos 40 litros, bien plantado y con escondites para que cada pez pueda librarse del hostigamiento puntual de sus congéneres. Recordando que jamás deberemos juntar a dos machos en un mismo acuario, ya que esto terminaría con la muerte de uno de ellos.
La temperatura ideal del acuario rondará los 23-28ºC,
Dimorfismo sexual- Diferencias bastante evidentes salvo en casos excepcionales. Los machos son más grandes que sus compañeras, alcanzando los 7 cm sin contar la cola. Las hembras por su parte, dependiendo de la posición jerárquica que ocupen en su grupo rondarán los 5-6 cm.
Sin duda la diferencia más notable radica en el tamaño de las aletas, los machos las poseen más grandes y vistosas. En caso de duda fijarse en que la aleta anal suele superar el inicio de la aleta caudal en los machos.
Reproducción- En un acuario de unos 20 litros pero la altura del agua no deberá ser mayor a 15 centímetros, ya que el macho recoge los huevos que la hembra deposita en el suelo, y así le facilitamos el trabajo. La temperatura será de unos 26 grados y el acuario no dispondrá de sustrato, para que la tarea citada del macho sea más simple. Filtrado nulo o muy suave.
Al principio veremos que el macho crea un nido de burbujas en la superficie del acuario, lo que nos mostrará que este está preparado. Con ambos progenitores bajo el nido, el macho "abraza" a la hembra, saliendo así los huevos de color amarillento. Los huevos caen al fondo y el macho los recoge para colocarlos en el nido de burbujas, una auténtica odisea ya que podemos estar hablando de unos 400 huevos dependiendo de los ejemplares.
El macho será el encargado de cuidar del nido y los huevos, por lo que la hembra puede (y debe ser) retirada cuando los alevines comiencen a nacer, que será en torno a las 24-30 horas siguientes a la puesta. Ya que el macho se mostrará agresivo con cualquiera que se acerque al nido.
Durante este proceso nuestro betta se verá mermado físicamente. Pero a partir del tercer día, más o menos, cuando los alevines comiencen a nadar correctamente, será conveniente retirar al macho, ya que de lo contrario seguirá volviéndose loco llevando a los alevines hacia el nido una y otra vez.
A partir de aquí alimentaremos a nuestros alevines con alimento vivo, ifusorios o artemia serán una buena opción para comenzar.
Expectativa de vida- 2 a 5 años.






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