Filtración y Tipos de Filtros

Hoy os explicaremos la importancia del proceso de filtración en un acuario, y los tipos de filtro que podemos encontrar en el mercado.

- La filtración en nuestro pequeño ecosistema

La mayoría de nosotros, bien por ignorancia o bien por dejadez, hemos empezado con las típicas y famosas peceras redondas o con acuarios plásticos carentes de filtración. Y esta forma de mantener a nuestros peces es totalmente desaconsejable.

Algunos podréis opinar que vuestros peces sobrevivían perfectamente en estas condiciones (si es que lograban sobrevivir), pero no tenemos que tener en cuenta únicamente la supervivencia de nuestros inquilinos, sino también que se encuentren de la mejor manera posible. Este tipo de peceras requieren un cambio del agua casi diario, lo que por un lado ocasiona el estrés de nuestros peces y por otro cambia las condiciones del agua. Para poneros un ejemplo sencillo del cambio que sufren nuestros peces y del estrés al que los sometemos, el cambio diario de todo el agua de la pecera equivaldría a que a cualquiera de nosotros nos cambiasen de lugar día sí y día también (un día estar en Miami y dos segundos después aparecer en Islandia), lo que nos provocaría graves problemas de salud. Esto conlleva que la mayoría vivan un par de meses o incluso unos días.

Por otro lado, en el caso de las peceras redondas el espacio de contacto con el aire es tan escaso que no permite la correcta oxigenación del agua, por lo que existe una falta continua de oxígeno. El reducido espacio a su vez hace que los peces naden en círculos, lo que convierte a estos recipientes en auténticas cárceles para nuestros peces.
Imagen obtenida de http://black-fx.blogspot.com.es


La filtración elimina este cambio diario de agua (aunque haremos cambios parciales de la misma cada 2 o 3 semanas), ya que los restos de alimentos y demás residuos serán absorbidos por el filtro, lo que mantendrá el agua limpia durante mucho tiempo. A su vez, el filtro tiene una función biológica, gracias  a las bacterias buenas (también llamadas nitrificantes) que pueblan sus materiales filtrantes ya que eliminan algunas sustancias disueltas que podrían ser nocivas.

Además el filtro desplaza las capas más altas de la superficie en todas las direcciones del acuario para que exista una buena oxigenación del mismo.

Por otro lado, en muchos de ellos se utiliza el llamado "carbón activado" que tiene un gran poder absorbente de ciertos componentes del agua, por lo que podríamos decir que el filtro tiene también una función química.
Imagen obtenida de http://mascotapetit.com/es/


Otra de las cosas esenciales en los filtros es el material filtrante que tienen incorporado, y que puede ser artificial o natural. La esponja, el perlón y la grava tienen un papel esencialmente mecánico en la filtración.


                    Perlón y esponja artificial
Hay otros materiales que tienen una función biológica en la filtración, algo importante para nuestro acuario ya que sirven de soporte para las bacterias que se encargan de absorber o degradar las materias orgánicas en disolución. Tubos cerámicos, bolas de arcilla o arena de diferentes grosores son los materiales biológicos más usados en acuariofilia.

Bolas de arcilla y tubos cerámicos






- Tipos de filtros

Ya hemos explicado que un filtro es indispensable en un acuario, ahora vamos a hablar de los tipos de filtro existentes en el mercado:

Pequeños filtros interiores bajo arena o biológicos.
Es el sistema más rudimentario, una de sus ventajas es que aporta nutrientes a las plantas y que son prácticamente invisibles ya que sólo veremos la chimenea. El problema principal en estos filtros es que con el tiempo el sustrato se colmata, lo que nos obligará a rehacer de nuevo nuestro acuario.
 Filtro biológico. Imagen obtenida de http://acuariodulce.zxq.net/



Filtros interiores con motor eléctrico
Son los filtros más comunes en acuarios de menos de 50 litros (aunque los hay para mayor capacidad), se trata de filtros que absorben los deshechos y agua por una rejilla colocada en la parte inferior del mismo, y que expulsa el agua filtrada por un orificio o tubo colocado en la parte superior, creando así el movimiento necesario para la oxigenación del que hablábamos con anterioridad. El consumo eléctrico suele ser reducido y el mantenimiento es sencillo. Suelen tener una regulación del flujo que podremos variar en función del volumen que tenga nuestro acuario. Contienen una esponja y en determinados modelos existen compartimentos para la colocación del carbón activado. 
Limpiaremos los materiales filtrantes con agua extraída previamente del acuario, ya que así mantendremos las "bacterias buenas" del filtro.

       
Filtro interior con motor eléctrico. Imagen obtenida de http://dyapets.com

Filtros exteriores de mochila
Estos están fuera del agua y el acceso a los materiales filtrantes para su limpieza es cómodo. Consisten en un tubo que se sumerge en el agua, y que es el que lleva el agua hasta una turbina, de esta el agua sube hasta los materiales filtrantes y devuelve el agua al acuario en forma de cascada. Como en el filtro anterior limpiaremos los materiales filtrantes con agua extraída previamente del acuario. Para esos filtros se suele hacer un hueco en el cristal superior del acuario, para que el agua caiga sobre la superficie. Suelen utilizarse en acuarios de 50 a 100 litros o incluso un poco más.
Filtro exterior de mochila. 


Filtros exteriores bajo el acuario
Son los filtros con mayores ventajas, no ocupan sitio dentro del acuario y se limpian con suma facilidad. Consisten en un cilindro o urna dotada de una cabeza donde estarán alojadas las dos mangueras (una por donde llega el agua hasta el filtro y la otra donde retorna hacia el acuario) y la bomba. Las mangueras tienen una serie de llaves necesarias para poder desmontar el filtro con facilidad. Tiene una gran variedad de cargas o compartimentos para los elementos filtrantes. Son los que más se utilizan para acuarios de más de 100 litros. El precio que suelen alcanzar es el mayor inconveniente de estos filtros.

Filtro exterior



De nuevo, muchas gracias por leer Acuariopolis, os seguiremos informando sobre el mundo de los acuarios en artículos venideros.

Introducción a la Acuariofilia

Gracias por leer Acuariopolis, a continuación os explicaremos lo que debéis tener en cuenta a la hora de llevar a cabo un proyecto acuático.

Para todos aquellos que tengáis en mente tener un acuario lo primero que debéis hacer es informaros (a través de internet, libros, etc) de lo que vais a tener entre manos. Son muy importantes los foros de acuariofilia que existen en la red, ya que podemos exponer nuestras dudas, preguntas o problemas y los miembros nos las resolverán casi al instante.

Cuando no nos informamos nos llevamos decepciones importantes al ver que las plantas no crecen, que los peces se mueren o que el sustrato no es el adecuado. Hay un grave error, bastante generalizado en los acuariofilos inexpertos, que es la adquisición de peces espectaculares que no son adecuados para nuestro acuario.
Uno de los casos más habituales es el del carpín dorado (Carassius auratus), o conocido comúnmente como carpa naranja, que se mantienen en peceras sin filtro de 10 litros o menos, cuando es una especie propia de estanque o de acuarios de 400 litros o más.

                       Dos Carassius auratus (arriba)   Imagen obtenida de http://blogs.elcorreo.com


Otro caso es el del tiburón bala, que muchas veces se mantienen en acuarios de menos de 100 litros cuando deberían instalarse en tanques de 300 a 400 litros.

Tiburón bala (arriba). Imagen obtenida de: http://www.petclic.es

Ambos casos son comparables a tener un león en una habitación de cuatro metros cuadrados. Si podemos evitar este tipo de situaciones nos haremos un favor a nosotros mismos y a estos preciosos animales.

Algo muy importante que siempre debemos tener es paciencia, ya que nunca podremos tener un gran acuario si no le dedicamos mucho tiempo y sacrificio. Debemos ser pacientes tanto a la hora de decidirnos por un acuario en concreto (los litros, el tipo de peces, plantas, etc) como en el momento de la incorporación de sus habitantes, ya que deberemos esperar un mínimo de tres semanas para alojarlos en su nuevo hogar.

Los acuarios más recomendables para empezar en este apasionante mundo son los de 90 o 100 litros, pero cuanto más grande sea más fácil nos resultará mantenerlo, por lo que si nuestro presupuesto lo permite podemos optar por uno de mayor capacidad.
Cuando nos movemos entre estos volúmenes lo más habitual es tener un acuario tropical, con peces de agua caliente, por lo que necesitaremos un calentador de agua y como en todo acuario será indispensable un filtro (ya sea de mochila, exterior o interior).

Cada calentador está recomendado para un volumen determinado de agua, por lo que al adquirirlo debemos fijarnos en no equivocarnos, pues podríamos matar a nuestros pobres inquilinos. Estos calentadores tienen un regulador, que ajustaremos para tener la temperatura ideal recomendada para el tipo de peces que tengamos. Debemos tener siempre un termómetro en el acuario, por si la temperatura varía o si el calentador deja de funcionar.
Calentador de acuario (arriba). Imagen obtenida de http://www.aquaterraria.com





En esta presentación de Acuariopolis hemos querido hacer una pequeña introducción a la acuariofilia, pero esto es solo el principio, ya que en los artículos venideros os hablaremos de los tipos de filtros, peces, caracoles, plantas y demás asuntos que esperamos que os sirvan de utilidad para disfrutar de un acuario bonito, y para que vuestros inquilinos se sientan como en casa.